La actividad física da beneficio para la salud física y mental
La actividad física consiste en estar en movimiento, incluso durante el tiempo de ocio, el desplazamiento para ir a trabajar o llevando a cabo las actividades domésticas. Sea moderada o intensa, la actividad física mejora la salud y se puede realizar en función de la capacidad de cada uno: caminar, montar en bicicleta, pedalear, practicar deportes o participar en juegos y actividades recreativas, son algunos ejemplos de actividad física.
En los adultos, ayuda a prevenir y controlar enfermedades no transmisibles (como las cardiovasculopatías), el cáncer (en zonas específicas) y la diabetes (del tipo 2). Reduce el riesgo de mortalidad por todas las causas, previene caídas, la aparición de hipertensión, reduce los síntomas de la depresión y la ansiedad y favorece la salud cerebral (mental y cognitiva), el sueño y las medidas de grasa corporal. En los niños y adolescentes, estimula el crecimiento, promueve la salud de los huesos y el desarrollo muscular. Además, mejora el desarrollo motor y cognitivo, la forma física, la salud cardiometabólica y reduce la grasa corporal. Si la actividad física no se practica y prevalecen los hábitos sedentarios (*), se aumenta el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles y otros problemas de salud que además pueden llegar a suponer una carga mayor para los sistemas de salud.
Se calcula que sólo el 31% de los adultos y el 80% de los adolescentes no cumplen con los niveles recomendados de actividad física. Adicionalmente, las personas que no hacen suficiente ejercicio presentan un riesgo de mortalidad de un 20% a un 30% superior a las que son suficientemente activas.
Se ha establecido como meta mundial que la disminución de la inactividad física en los adultos y los adolescentes se reduzca del 10% (para el 2025) al menos al 15% en el 2030, (medido con respecto al valor establecido en el 2010).
Un ejemplo especial del beneficio de realizar regularmente actividad física, es el de la atención a las mujeres durante en embarazo y el puerperio. El ejercicio reduce el riesgo de preeclampsia, hipertensión gestacional, diabetes gestacional, el aumento excesivo de peso durante el embarazo, las complicaciones en el parto, la depresión posparto y las complicaciones del recién nacido. Además, cabe señalar que la actividad física no tiene efectos adversos sobre el peso al nacer ni entraña un mayor riesgo de muerte prenatal.
Compartimos una sección de la Guía de la OMS, con los ejercicios por rango de edades.
(*) El sedentarismo consiste en realizar actividades de bajo gasto de energía mientras se está despierto, como sentarse, reclinarse o tumbarse. Las personas son cada vez más sedentarias debido al uso transporte motorizado y al uso creciente de pantallas para el trabajo, la educación y el ocio.